Corrección de malos hábitos
2 de octubre de 2026
La corrección de malos hábitos de Animal Training está enfocada en comportamientos cotidianos que complican la convivencia: saltar sobre las visitas, ladrar para conseguir atención, tomar objetos, pedir comida insistentemente, salir de casa sin esperar, subirse a lugares donde no tiene permitido hacerlo o repetir otras costumbres que la familia quiere cambiar. El trabajo se realiza a domicilio porque es allí donde podemos observar qué ocurre antes y después de cada comportamiento y enseñar tanto al perro como a su familia nuevas formas de responder.
Muchas veces un hábito comienza con algo aparentemente inofensivo. Una tarde damos un pedazo de comida porque nuestro compañero no deja de insistir junto a la mesa. Otro día lo acariciamos para que deje de ladrar. Después nos reímos cuando salta para saludarnos.

Sin quererlo, podemos estar enseñándole que determinadas acciones funcionan.
Por eso, en Animal Training no se trata simplemente de decirle “no” una y otra vez. Primero queremos entender qué obtiene el perro cuando realiza ese comportamiento, qué lo mantiene y qué alternativa podemos enseñarle para conseguir el mismo objetivo de una manera adecuada.
¿Qué es la corrección de malos hábitos?
Este proceso consiste en identificar una conducta cotidiana aprendida que genera problemas de convivencia y sustituirla progresivamente por una respuesta más apropiada.
La palabra “malo” no significa que exista una mala intención. Los perros no organizan su comportamiento pensando en molestarnos. Simplemente repiten acciones que, de alguna manera, han producido un resultado.
Si ladrar consigue atención, puede volver a ladrar. Si poner las patas sobre una persona consigue caricias, probablemente lo repita. Si tomar un calcetín provoca que toda la familia lo persiga por la casa, aquello puede convertirse rápidamente en un excelente juego.
AVSAB explica que numerosos comportamientos indeseados no tienen relación con una supuesta lucha por dominar a la familia y que algunos pueden mantenerse porque, de manera accidental, terminamos recompensándolos.
Comprender esta diferencia cambia por completo la manera de intervenir.
En lugar de preguntarnos únicamente “¿cómo hago para que deje de hacerlo?”, también debemos preguntarnos “¿qué queremos que haga en su lugar?”.
¿Qué malos hábitos podemos trabajar?

El programa se establece después de conocer el caso, porque una misma acción puede tener causas y contextos distintos. Sin embargo, existen varias situaciones cotidianas que suelen ser apropiadas para este tipo de trabajo.
Saltar sobre las personas al saludar
Llegas a casa y tu perro se lanza encima. Llega una visita y sucede exactamente lo mismo.
En muchos hogares la reacción cambia dependiendo de la ropa, la persona o el momento. Algunas veces recibe caricias y otras veces lo regañan. Esto hace que la regla sea difícil de comprender.
Podemos trabajar una alternativa sencilla: recibir atención manteniendo las cuatro patas en el suelo, esperar en un sitio determinado o realizar otra respuesta previamente enseñada.
Ladrar para pedir atención
Un ladrido puede conseguir que alguien mire, hable, se levante o entregue aquello que el perro desea. Desde su perspectiva, la estrategia funcionó.
La solución no consiste simplemente en ignorar cualquier ladrido. Es necesario analizar cuándo aparece, qué lo provoca y qué sucede inmediatamente después.
A partir de allí pueden establecerse nuevas rutinas y reforzar momentos de tranquilidad antes de que la insistencia escale.
Robar zapatos, ropa u objetos de la casa
Perseguir al perro cada vez que toma un objeto puede transformar rápidamente la situación en un juego.
Durante el trabajo enseñamos a la familia cómo reducir oportunidades para practicar esa costumbre, cómo ofrecer alternativas apropiadas y cómo construir intercambios sin convertir cada objeto prohibido en el premio más divertido de la casa.
Pedir comida mientras la familia está comiendo
Si durante semanas alguien entrega comida desde la mesa, el perro tiene razones para seguir esperando junto a ella.
Corregir este hábito requiere más que prohibir. Podemos enseñarle dónde permanecer mientras la familia come y reforzar esa opción hasta convertirla en parte de la rutina.
Aquí existe una regla sencilla: si una persona mantiene el nuevo criterio y otra continúa compartiendo comida desde la mesa, será mucho más difícil cambiar el hábito.
Precipitarse hacia puertas y accesos
Algunos perros se emocionan tanto al detectar una salida que intentan atravesar la puerta en cuanto comienza a abrirse.
Podemos trabajar espera, autocontrol y una señal clara para indicar cuándo puede avanzar.
Más que una demostración de obediencia, buscamos establecer una rutina cotidiana que la familia pueda utilizar cada vez que entra o sale de casa.
¿Por qué mi perro sigue haciendo algo que sabe que no quiero?
Porque saber que una persona se molesta no equivale a haber aprendido una conducta alternativa.
Esta diferencia es fundamental.
Un perro puede haber aprendido que su tutor grita cuando encuentra basura en el piso, pero eso no significa que sepa qué debería hacer cuando detecta un bote accesible lleno de olores interesantes.
Por eso trabajamos sobre tres elementos:
- Antecedente: qué está ocurriendo justo antes del comportamiento.
- Conducta: qué hace exactamente el perro.
- Consecuencia: qué obtiene o qué cambia inmediatamente después.
Esta forma de observar evita explicaciones vagas como “es terco”, “lo hace para vengarse” o “quiere desafiarme”.
También nos permite modificar el ambiente. En ocasiones, la primera parte de una solución consiste simplemente en impedir que el perro siga practicando una costumbre mientras aprendemos una alternativa.
La corrección de malos hábitos se trabaja a domicilio
Se trata de un programa que se realiza únicamente a domicilio, con el objetivo de enseñar al propio tutor a utilizar herramientas de aprendizaje y educación dentro de su vida diaria.
Esto tiene sentido porque muchos hábitos dependen completamente del contexto.
El sofá está en tu casa. El bote de basura está en tu cocina. Las visitas llegan a tu puerta. La comida se sirve en tu comedor. Los zapatos aparecen en determinados lugares y cada miembro de la familia tiene una forma diferente de reaccionar.
Trabajar allí nos permite ver detalles que serían difíciles de reproducir en otro espacio.
La sesión no busca convertir tu domicilio en una pista de ejercicios. Queremos observar cómo transcurre realmente la convivencia y hacer ajustes que puedas mantener incluso cuando nuestro especialista no esté presente.
¿Cómo trabaja Animal Training para cambiar un hábito?
1. Identificamos el comportamiento con claridad
Decir “se porta mal” proporciona muy poca información.
Necesitamos algo concreto:
- “Salta sobre las visitas cuando abren la puerta”.
- “Ladra mientras la familia está comiendo”.
- “Toma zapatos y corre cuando intentamos quitárselos”.
Mientras más claramente podamos describir lo que sucede, más fácil será establecer un objetivo.
2. Observamos qué ocurre antes y después
Esta parte puede revelar mucho.
Quizá el ladrido comienza cuando alguien toma las llaves. El salto ocurre solamente con determinadas visitas. El robo de objetos aparece cuando el perro lleva varias horas sin actividad.
No asumimos que todos los casos son iguales.
3. Evitamos reforzar el hábito por accidente
La familia también participa.
A veces la costumbre se mantiene porque cada persona responde de una manera distinta. Parte de nuestro trabajo consiste en acordar qué hacer para que el mensaje sea consistente.
4. Enseñamos una conducta alternativa
No basta con retirar una opción. Queremos proporcionar otra.
En vez de saltar, mantener las patas en el piso. En vez de perseguir a una visita, permanecer en un lugar previamente trabajado. En vez de insistir junto a la mesa, descansar en un espacio determinado.
5. Repetimos dentro de situaciones cotidianas
Un hábito se construyó mediante repetición y necesita práctica para cambiar.
Por eso buscamos ejercicios que puedan integrarse en actividades normales, no rutinas imposibles de mantener después de terminar el programa.
Corrección mediante refuerzo positivo, no por miedo
En Animal Training trabajamos mediante refuerzo positivo y manejo sin castigos físicos o procedimientos coercitivos, un enfoque que también aparece de manera consistente en los contenidos preliminares de la marca.
Reforzar significa aumentar la probabilidad de que una conducta vuelva a presentarse.
Si el perro hace algo adecuado y recibe una consecuencia que valora, esa respuesta tiene mayores posibilidades de repetirse. AAHA explica que los comportamientos recompensados tienden a aumentar su frecuencia y que las habilidades nuevas se aprenden mejor cuando inicialmente reciben un refuerzo consistente.
AVSAB recomienda actualmente métodos basados en recompensas para el entrenamiento y para el trabajo relacionado con comportamiento, evitando procedimientos aversivos.
Esto no significa que no existan límites.
Significa que los límites deben ir acompañados de enseñanza. Queremos mostrar al perro cuál es la conducta que sí funciona, no únicamente castigar aquello que no queremos volver a ver.
La familia también necesita cambiar algunos hábitos
Esta es probablemente una de las partes más importantes del servicio.
Supongamos que queremos evitar que el perro salte al recibir visitas. Durante una semana todos esperan a que tenga las patas en el suelo para saludarlo. El sábado llega un familiar, el perro salta y esa persona responde con abrazos y caricias.
Desde el punto de vista del perro, saltar todavía funciona.
La RSPCA recomienda mantener consistencia en la manera en que familiares y otras personas responden al comportamiento, además de fomentar las respuestas adecuadas mediante recompensas.
Por eso no trabajamos únicamente con quien tiene cuatro patas.
Durante el proceso también enseñamos a las personas qué respuesta mantener, cuándo reforzar, cómo preparar determinadas situaciones y qué hacer cuando el resultado no sale como esperábamos.
¿Cuándo un “mal hábito” puede ser algo más complejo?
No todo comportamiento problemático debe tratarse como un simple hábito aprendido.
La corrección de malos hábitos se dirige principalmente a costumbres cotidianas que afectan la convivencia.
En cambio, requieren evaluación situaciones como:
- Agresión hacia personas u otros animales
- Antecedentes de mordida
- Miedo intenso
- Pánico ante determinados estímulos
- Respuestas emocionales desproporcionadas
- Cambios repentinos de comportamiento
- Dificultades graves al quedarse solo
Además, cambios bruscos de comportamiento pueden tener un componente médico. El Manual Veterinario Merck recomienda descartar posibles causas de salud cuando se evalúan determinados problemas de comportamiento.
Corrección de malos hábitos, entrenamiento y modificación de conducta: ¿cuál necesito?
Aunque los tres se relacionan con la convivencia, no son lo mismo.
Corrección de malos hábitos
Enfoque principal: Cambiar costumbres cotidianas concretas.
Ejemplo: Saltar sobre visitas o pedir comida.
Entrenamiento a domicilio
Enfoque principal: Enseñar habilidades y comunicación general.
Ejemplo: Esperar, acudir al llamado o seguir indicaciones.
Entrenamiento de cachorros a domicilio en CDMX
Enfoque principal: Construir rutinas desde los primeros meses.
Ejemplo: Baño, mordidas, descanso y límites.
Modificación de conducta
Enfoque principal: Abordar problemas con componentes emocionales más complejos.
Ejemplo: Miedo intenso, reactividad o determinados casos de agresión.
¿Cuánto tarda en cambiar un mal hábito?
No existe un tiempo universal porque cada hábito tiene una historia y una frecuencia diferentes.
También influye cuánto tiempo lleva practicándose, en cuántas situaciones aparece, qué tan consistente puede ser la familia y qué tan fácil resulta controlar aquello que lo desencadena.
Un comportamiento que apareció hace pocas semanas no necesariamente tendrá el mismo proceso que una costumbre repetida durante años.
Por ello, preferimos evaluar primero el problema y establecer objetivos realistas en lugar de prometer resultados en un número fijo de sesiones.
La participación de la familia será fundamental. El especialista proporciona herramientas y dirección, pero el aprendizaje continúa durante todos esos momentos cotidianos en los que el perro tiene la oportunidad de elegir nuevamente qué hacer.
Corrige los malos hábitos desde el lugar donde realmente ocurren
Vivir diariamente con ladridos insistentes, objetos robados, saltos sobre las visitas o problemas para establecer límites puede resultar frustrante. Y cuando una estrategia improvisada no funciona, es común comenzar a probar una cosa diferente cada semana.
Nuestro especialista acude a domicilio para analizar las situaciones reales y ayudarte a enseñar alternativas que puedas aplicar después por tu cuenta.
No buscamos que tu perro deje de comportarse como perro. Buscamos que ambos aprendan reglas de convivencia más claras.
Contacta a Animal Training para solicitar información sobre evaluación, disponibilidad y cobertura del servicio a domicilio en CDMX. Contamos con entrenadores certificados listos para apoyarte con entrenamiento a domicilio personalizado. Si deseas conocer más sobre nuestro servicios disponibles y agendar su sesión de evaluación inicial, comunícate a los teléfonos (55) 5135 1901 o al correo electrónico info@animaltraining.com.mx.
Preguntas frecuentes
¿Qué malos hábitos puede ayudarme a corregir Animal Training?
Podemos trabajar diversas costumbres cotidianas que dificultan la convivencia. Entre ellas pueden encontrarse saltos sobre personas, ladridos para obtener atención, robo de objetos, insistencia durante la comida, falta de límites dentro de casa y otras conductas que puedan abordarse mediante educación.
¿La corrección se realiza en mi casa?
Sí. Este programa se ofrece únicamente a domicilio. Esto permite observar las circunstancias y rutinas donde el comportamiento realmente sucede y enseñar a la familia cómo actuar en esas mismas situaciones.
¿Necesito participar durante el proceso?
Sí, tu participación es una parte fundamental del trabajo. Muchos hábitos dependen de las respuestas cotidianas de la familia, por lo que aprenderás qué conductas reforzar, qué situaciones prevenir y cómo mantener reglas consistentes.
¿Utilizan castigos para corregir un mal hábito?
No. El enfoque de Animal Training se basa en refuerzo positivo y manejo sin castigos físicos o coercitivos.
¿Por qué mi perro vuelve a hacer lo mismo aunque lo regañe?
Porque detener momentáneamente una conducta no significa que haya aprendido qué hacer en su lugar. Es necesario identificar qué mantiene el hábito y enseñar una alternativa que pueda ser reforzada de forma consistente.
¿La agresión se considera un mal hábito?
No debe tratarse automáticamente como un simple mal hábito. Cuando existen agresión, antecedentes de mordida, miedo intenso u otras respuestas complejas es necesaria una valoración diferente y puede corresponder un programa de modificación de conducta u otra atención especializada.
¿Un perro adulto puede cambiar un hábito que lleva años repitiendo?
Sí, es posible enseñar nuevas respuestas a un perro adulto, aunque los tiempos pueden variar. La frecuencia del hábito, su historial, el entorno y la consistencia de la familia influyen en el proceso.
Revisado por:
Lic. Uriel Lozada Arrieta
Director de Actividades de Socialización y Rehabilitación Física Canina
Licenciatura en Medicina Veterinaria Zootectista
El Lic. Uriel es Médico Veterinario Zootecnista por la BUAP y Director de Actividades de Socialización y Rehabilitación Física Canina en Animal Training. Cuenta con más de 20 años de experiencia en comportamiento y adiestramiento canino en CDMX. Es especialista en hidroterapia asistida, propiocepción y preparación para perros de deporte, aplicando metodologías basadas en refuerzo positivo y enfoque LIMA (Least Intrusive, Minimally Aversive) para promover el bienestar emocional, cognitivo y físico. Asimismo, cuenta con diversos cursos de especialización en metodologías actuales y de vanguardia con exponentes europeos sobre propiocepción, programas integrales para perros de deporte y metodologías de deporte con especial atención del DiscDog.
Entradas recientes

¿Cualquier perro puede tomar clases de frisbee? Razas, edades y restricciones físicas

Entrenamiento a domicilio para inhibición de la mordida de juego en cachorros

¿El ejercicio físico y la natación ayudan a la corrección de malos hábitos en perros?
